Poner un suelo encima de otro

El mundo de las reformas ha experimentado cambios drásticos en los últimos años en busca de una mayor comodidad y rapidez. Hace unas décadas, cambiar un suelo sin obras era algo impensable, pero hoy en día es posible poner un suelo encima de otro para evitar los inconvenientes asociados a una obra para reemplazar completamente un pavimento. Esta alternativa tiene ventajas muy interesantes.

Ventajas de poner un suelo encima de otro

La primera, como vemos, es que se pueden evitar las molestias de tener que retirar el suelo antiguo. Esto significa menos ruido, menos polvo y menos tiempo dedicado a la reforma.

En segundo lugar, es una posibilidad que permite actualizar y renovar un espacio sin tener que hacer una gran inversión, por lo que puede ser una estupenda alternativa para las reformas de locales comerciales.

Además, al no tener que retirar por completo el suelo anterior, se reduce el desperdicio de materiales y se minimiza el impacto ambiental.

Tarima flotante encima de suelo

Qué materiales son más adecuados para poner un suelo encima de otro

Existen algunos materiales especialmente adecuados para poner suelo nuevo encima de uno antiguo. A continuación, revisaremos los más comunes y veremos las ventajas y desventajas de cada uno.

Suelo vinílico

Los suelos vinílicos son más ligeros que otros materiales y ofrecen una superficie suave y acolchada, muy confortable. Al ser más delgados que otros tipos de suelo, nos evita tener que realizar ajustes en las puertas.

Además de ser fáciles de instalar, existen modelos para todos los gustos. Se pueden colocar sobre suelos de cerámica, de cemento, de piedra natural o laminado, utilizando un adhesivo especial (los vinílicos autoadhesivos son especialmente simples de instalar).

Al mismo tiempo, hay que tener en cuenta que los pisos vinílicos en formato rollo o baldosa se deben colocar sobre una superficie completamente lisa y seca para su instalación. Las grietas o irregularidades en el piso anterior pueden quedar marcadas.

No se recomienda en espacios donde haya cierto nivel de humedad, ya que esto puede deteriorar el material rápidamente.

Suelo cerámico

El suelo cerámico es una opción resistente, duradera y muy versátil en términos de diseños y presupuestos, y también puede instalarse sin tener que retirar el suelo antiguo. En este caso, el proceso de instalación requiere más tiempo y trabajo.

Se debe aplicar un adhesivo crest, lo que suele aumentar el peso y el grosor, algo que hay que tener en cuenta antes de comenzar el proyecto. Se debe verificar que la estructura pueda soportar este peso añadido y realizar ajustes en las puertas para adaptarlas a la nueva altura.

Suelo laminado

El suelo laminado es una alternativa más ligera que el cerámico y también más fácil de instalar. Es una de las opciones preferidas en la actualidad por personas que desean poner un suelo encima de otro.

Ofrece un acabado muy agradable y estético debido a su superficie cálida y suave. Además, es más asequible que los pisos de madera y requiere menos mantenimiento.

Sin embargo, hay aspectos que hay que tener en cuenta. Por ejemplo, el laminado es menos resistente y es muy sensible a la humedad en comparación con otros materiales. Es muy fácil de instalar y se puede hacer rápidamente, pero también necesita un contrapiso en buen estado y perfectamente nivelado. El suelo antiguo tiene algún tipo de daño o irregularidad, hay que aplicar algún material nivelante.

Poner un suelo encima de otro

Suelo SPC

El suelo SPC se fabrica a base de polímeros y piedra caliza, y es otra buena opción para hacer una reforma sin retirar el suelo anterior. Es un material altamente resistente y fácil de instalar. Además, también tiene la ventaja de que puede colocarse directamente sobre un piso existente, incluso si la superficie no está completamente lisa.

Generalmente, las piezas para suelos de SPC cuentan con un sistema de instalación machihembrado que no requiere adhesivos.

Este suelo se puede instalar sobre cerámica, cemento, piedra natural e incluso sobre alfombra, gracias a su núcleo de piedra caliza. Eso sí, cuando el suelo antiguo está muy dañado, se recomienda aplicar un nivelante para evitar problemas durante la instalación y para preservar las ventajas de este material.

Otros aspectos a tener en cuenta

Antes de comenzar con la instalación para poner un suelo encima de otro, hay que tener en cuenta algunos detalles importantes:

  • Asegúrate de que el suelo antiguo esté nivelado correctamente, con una desviación de planitud que no supere los 3 mm.
  • Verifica que las baldosas antiguas estén bien instaladas y completamente fijadas. Si encuentras alguna suelta o hueca, retírala y asegúrate de fijarla correctamente antes de proceder con el nuevo porcelánico.
  • Ten en mente que la instalación de pavimento es un trabajo que requiere habilidad y conocimientos específicos. Si buscas un resultado profesional, lo más recomendable es contar con la ayuda de un profesional, lo cual facilitará el proceso y garantizará un acabado de calidad.

 

Si quieres cambiar el pavimento de tu casa o tu local sin meterte en obras grandes y estás considerando poner un suelo encima de otro, contacta con nosotros y estudiaremos cuál es la mejor opción para ti.

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